Cuenca Escénica

Atractivos de Cuenca

PLAZA E IGLESIA DE SAN SEBASTIÁN EN CUENCA

La plaza de San Sebastián fue construida en el Siglo XVII como un mercado abierto para la parte occidental de la ciudad de Cuenca. A un lado esta la iglesia de San Sebastián, con una puerta magníficamente tallada.

EL MUSEO DE ARTE MODERNO EN CUENCA (LA CASA DE LA TEMPERANCIA)

En el lado sur de la Plaza de San Sebastián está el Museo de Arte Moderno, que ocupa un edificio del Siglo XVII, llamado la Casa de la Temperancia, y que fue comenzada en 1876 para albergar a personas con problemas de alcohol. Se convirtió en museo en 1981, sus gruesas paredes y sus largos y blancos corredores construidos alrededor de patios muy floridos, son un excelente ambiente para las coloridas pinturas y esculturas modernas.

LA CATEDRAL DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN

Está localizada a un lado de la Plaza Calderón, este es el monumento religioso más importante en la ciudad de Cuenca, y uno de los trabajos arquitectónicos más espectaculares del país. Su construcción comenzó en 1880 y se terminó en 1974.

La Catedral, que también es llamada la “Nueva Catedral”, tiene cúpulas cubiertas de azulejos con dos torres en la fachada. La decoración interior es también impresionante, sobre todo debido a sus hermosas ventanas con vitrales, el altar de pan de oro y las imponentes columnas cubiertas con mármol rosado.

En la arquitectura de la Catedral se encuentran varios estilos: Romano, Gótico, Barroco y Renacentista. Austera, los elementos románicos ser encuentran en la nave central, una enorme masa de paredes y bóvedas; el gótico se ve en las altas agujas y en las ventanas de vidrio vitral y en las paredes frontales y laterales; el barroco es lo que más llama la atención, en la canopia del altar mayor, una imitación de aquella de San pedro de Roma, enriquecida con una multiplicidad de adornos adicionales.

El artesonado de la Catedral está hecho en estilo renacentista, con una serie de seis cúpulas azules de diferentes alturas.

EL BARRANCO DEL RÍO TOMEBAMBA

Es uno de los sitios más encantadores de Cuenca, a lo largo de una quebrada formada por la acción de la erosión de los ríos durante miles de años. Se caracteriza por la presencia de calles adoquinadas y edificios de pintoresco estilo colonial y republicano, que dotan a la ciudad de un especial encanto. Este es también el centro comercial de la ciudad, en donde se encuentran la mayoría de los almacenes, bancos, boutiques y hoteles.

EL MUSEO NACIONAL ETNOGRÁFICO DEL BANCO CENTRAL DE CUENCA

El objetivo de este museo es ofrecer una visión profunda del Ecuador, a través de los objetos de uso diario. El viaje imaginario que puede experimentar el visitante a través de las regiones y culturas ecuatorianas, fue, tiempo atrás, el itinerario real de la gente que construyó y definió la identidad del Ecuador.

Este Museo es el rostro humano del Ecuador, un país multiétnico y pluricultural, un mosaico vivo del mestizaje, resultante de la fusión de los habitantes originales que estuvieron aquí miles de años antes de la llegada de los europeos, y luego con la gente del África.

La visita al museo comienza en una habitación Shuar, un universo de símbolos de la vida y de la mitología de los Shuars. Los pilares de la casa unen el mundo inferior con el mundo superior, su forma elíptica representa el camino del sol. No tiene paredes internas, pero la distribución espacial es rigurosa: el área femenina o ekent, a un lado, y el área masculina o tankamash en el otro.

LOS INCAS

El Imperio de los Incas, desde su capital en Cuzco, se expandió en los siglos XIV y XV para formar el Tahuantinsuyo, que iba desde el norte de Chile al norte del Perú. En 1463 el Inca Regente, Túpac Yupanqui, empezó a moverse hacia el norte para conquistar el Ecuador. Los ejércitos del Inca encontraron una feroz resistencia en los Cañaris y en otros grupos indígenas locales, y no fue sino hasta 1500 que los Incas finalmente se establecieron en lo que hoy es Cuenca y sus alrededores, bajo el gobierno de Huayna Cápac, hijo de Túpac Yupanqui y de una princesa cañari. Los nuevos señores del Ecuador rigieron por menos de medio siglo, hasta la conquista española en 1530, pero su legado fue el idioma quichua, hablado por la mayor parte de la población indígena del Ecuador, y su increíble red de vías que comunicaban Quito con el Cuzco a lo largo de la sierra a Santiago de Chile y Guayaquil en la Costa. El Camino del Inca tenía 8 metros de ancho (24 pies) y estuvo pavimentado con piedra. Por éste, los chasquis podían traer mensajes e incluso pescado fresco de la costa para el Inca.

EL CONVENTO E IGLESIA DE EL CARMEN DE LA ASUNCIÓN

Este importante edificio histórico pertenece a la orden religiosa de las “Carmelitas”, que se estableció en Cuenca en 1682 y ha sido preservado en su condición original. La iglesia presenta un frente barroco hermoso, con algunos elementos ornamentales, en mármol tallado. Guarda interesantes trabajos coloniales, como por ejemplo el altar y el púlpito en madera, ambos tallados con pan de oro. Dentro del claustro, las monjas Carmelitas guardan tesoros artísticos y culturales, como esculturas, documentos, libros pinturas murales y más. La pintura mural en la pared y tumbado del Refectorio está muy bien preservada y delinea escenas de la vida diaria, juntamente con motivos religiosos, es el ejemplo más fino del legado cultural de Cuenca.

QUINUA

Quinua, uno de los más perfectos alimentos en el mundo, ha sido consumida por miles de años en América del Sur. Este grano viene de las montañas andinas de América del Sur y su origen es ancestral. Fue un de los tres alimentos básicos de la civilización Inca, juntamente con el maíz y las patatas. La quinua se la conocía entonces, y todavía se la reconoce con respeto, como el grano madre. Sus nutritivas pequeñas semillas se parecen al mijo y es muy versátil para una variedad de estilos de cocción, que invita a una sazón de lo austero a lo renovador.

Las semillas de la quinua están cubiertas naturalmente por un compuesto amargo que las protege de los pájaros y de los insectos, y deben ser lavadas y limpiadas antes de ser cocinadas. La harina de quinua, molida de la semilla entera tiene un sabor similar a la nuez. Un producto libre de gluten muy conveniente para personas que tienen alergia al trigo.

La quinua contiene más proteínas que ningún otro grano, un promedio de 16.2 por ciento, comparado con un 7.5 por ciento para el arroz, 9.9 por ciento para el mijo, y 14 por ciento para el trigo.