Se necesita un cierto espíritu para marcar la diferencia. Se necesita de un equipo de personas extraordinarias y apasionadas por su país.

Quienes forjaron Metropolitan Touring bajo el timón de Eduardo Proaño en la década de los cincuenta, probablemente no dimensionaron el impacto que su emprendimiento tendría en el futuro del turismo del Ecuador y de la región. Eran ambiciosos. Creían en la industria del turismo. A través de una mezcla de fervor, convicción, dedicación y un gran esfuerzo, la empresa investigó, creó, promovió y vendió programas que, de la nada, y por primera vez en la historia, revelaron al país a los ojos de extranjeros del mundo entero. Metropolitan Touring fue quien literalmente diseñó las rutas turísticas en el Ecuador. Antes de esto nadie conocía como era viajar en el Ecuador. Fuimos los pioneros.

No fue sino hasta mediados de la década de 1960 que Eduardo Proaño y su equipo fijaron su atención en las Islas Galápagos. Con gran capacidad de crear alianzas estratégicas, Metropolitan Touring se convirtió en la primera compañía en ofrecer y promover, en el extranjero, visitas organizadas a las islas. Increíblemente, en un principio el viaje a Galápagos consistía en un vuelo ida y vuelta en el mismo día; pero luego, a partir de 1969, contamos con nuestro propio yate de crucero navegable, el Lina A.

Aunque el Parque Nacional Galápagos se creó en el año 1959, las visitas organizadas eran esporádicas y no reglamentadas. Junto con autoridades del Parque, los primeros guías de la empresa establecieron las reglas de turismo, las cuales siguen en vigencia hoy en día, diseñando la “experiencia Galápagos” con un énfasis primordial en la interpretación, conservación y minimización de impacto ambiental dentro de un ecosistema frágil y prístino.

En las próximas décadas, la compañía aumentó su presencia en las islas, consolidando sus operaciones y ampliando su flota con la incorporación, en 1979, del MN Santa Cruz (el primer buque construido específicamente para navegar las aguas del archipiélago), y en 1988, el Yate Isabela II. Pero, el espíritu pionero también fue puntal para crear nuevos productos en el continente. En los años 80, la empresa se convirtió en la primera empresa privada en ofrecer tours en tren a bordo del “Metropolitan Touring Express”, un viaje que llevaría a visitantes en paseos de aventura a través de los Andes del Ecuador. La Amazonía también resultó región fértil para las mentes emprendedoras de Metropolitan Touring. Así se creó el Flotel Orellana, un producto único que ofrecía a viajeros la posibilidad de descubrir las maravillas de la selva amazónica. Y en la capital, Eduardo Proaño fue uno de los principales inversionistas del Hotel Colón, que más tarde se convertiría en insignia de la cadena Hilton en el Ecuador.

Con la fiel convicción de que el Ecuador se convertiría en un destino que vale la pena explorar, Metropolitan Touring creó el primer curso para guías, así como un estricto examen profesional para candidatos. Los mejores y más respetados guías del país han trabajado para la compañía – muchos de ellos están aún con nosotros – y todos coinciden en que Metropolitan Touring ha sido una gran escuela- en todas las áreas- para toda la industria.

El nuevo milenio trajo un segundo visionario a Metropolitan Touring. El Grupo Futuro, presidido por Roque Sevilla, quien terminaba su mandato como alcalde de Quito en el año 2000, compró la compañía y reforzó la creencia de que el país debía aprovechar su potencial turístico. La compañía continuó su éxito en la creación de experiencias con altos niveles de confort, servicio y gastronomía.  Fijó el camino a seguir en la industria, mientras construía una empresa donde la gente podía aprender, expandir sus horizontes y desarrollarse en un lugar donde la responsabilidad corporativa no era un complemento, sino parte integral de todo lo que ha hecho la empresa. Una compañía que creó y estimuló a la industria del turismo en Ecuador con grandes sueños y capaz de competir a nivel internacional hoy y en el futuro.

En el 2005, el holding compró el antiguo Hotel Delfín en Puerto Ayora en Santa Cruz, el mismo que fue transformado antes de ser relanzado como el Finch Bay Eco Hotel, que desde su nacimiento ha merecido numerosos premios internacionales en cuanto a gestión hotelera y operaciones responsables, una vez más estableciendo un estándar a seguir. El hotel ofrece numerosas actividades que están disponibles con excursiones en tierra y un punto céntrico que sirve de base para llegar a otras islas, disfrutando de los varios lugares de visita de Santa Cruz o saliendo a navegar con itinerarios cuidadosamente diseñados en nuestro propio yate. Con el afán de expandir nuestra oferta de cruceros, en el 2008, el Yate La Pinta para 48 huéspedes, fue añadido a la flota de la empresa, marcando así un nuevo estándar para cruceros de lujo en las Islas Galápagos.

Muchos se hubieran detenido ahí. Pero las ganas de seguir adelante hacia lo desconocido llevaron a Grupo Futuro a ver más allá de las fronteras del Ecuador. Así que a partir del 2007, bajo el liderazgo de Paulina Burbano de Lara, inició la expansión regional de Metropolitan Touring. Se adquirió una prestigiosa tour operadoras en Perú, la cual ha mostrado un crecimiento constante y significativo desde su apertura, y finalmente en el 2010 incursionamos en Colombia con oficinas propias. Estas oficinas regionales ofrecen a los clientes de la empresa una experiencia de servicio unificado y un socio de confianza en la región andina y de apoyo a aquellos huéspedes que viajan a lo largo de Sudamérica. Metropolitan Touring es una de las pocas empresas multinacionales ecuatorianas en cualquier sector económico y sin duda una de las pocas en la industria de turismo.

Con un creciente turismo en el Ecuador, Grupo Futuro vio potencial en crear productos propios en el continente. Es así que  adquirió una mansión histórica-patrimonial en la Plaza San Francisco de Quito, la primera ciudad capital en ser llamada Patrimonio Cultural de la Humanidad. El hotel abrió sus puertas luego de un cuidadoso proceso de restauración, en octubre 2011 como Casa Gangotena. El hotel ha sido reconocido hoy a nivel internacional y elogiado por parte de sus clientes, quienes se enamoran de su íntima sofisticación y su servicio.

En línea con la ética de conservación y conciencia ambiental de la empresa, el holding inauguró Mashpi Lodge en abril del 2012, un increíble hotel contemporáneo e innovador; único en su clase que representa un lado natural no descubierto de Quito.  El Lodge se encuentra ubicado en medio de interminables trechos de bosque nublado y en el corazón de un ecosistema, lleno de aves y con inigualable biodiversidad, en una reserva de 1.300 hectáreas. Una parte integral del proyecto es preservar esta reserva mientras se genera empleos y oportunidades a la población de los alrededores.

Hoy, nuestro grupo orgullosamente abarca una extensa flota de opciones que poseemos y operamos para que nuestros huéspedes puedan aprovechar al máximo su visita a Galápagos (Santa Cruz II, Yate Isabela II, Yate La Pinta y el Finch Bay Eco Hotel) y a Quito (Casa Gangotena y Mashpi Lodge). También ofrecemos servicios en tierra en Ecuador, Colombia y Perú. Mantenemos los más altos estándares de calidad en todos nuestros increíbles destinos y nos esforzamos siempre para crear experiencias únicas en lugares emblemáticos para nuestros clientes. Es un motivo de gran orgullo lo que la compañía ha logrado en la última década, y su crecimiento se debe en gran parte a la dedicada labor de todos los que forman parte de la empresa y que con su trabajo han marcado la diferencia.