En esta época del año, Galápagos percibe un cambio en las condiciones oceanográficas y, por lo tanto, climatológicas. Las garúas son reemplazadas por ocasionales lluvias. Pero este año, los vientos alisios han perdido fuerza, y la temperatura de la superficie del mar apuntan a que estemos dentro de las anomalías conocidas como El Niño (o ENSO, por sus siglas en inglés- El Niño Southern Oscillation).
Los científicos aún no se han puesto de acuerdo en cuanto a la fuerza que pudiere tener el evento este año, pero todo parece indicar que no llegaría a niveles similares como en los años 1982/3 o 1997/8. Los modelos y parámetros parecen predecir que afectará a la región hasta inicios de 2010 (la primavera del hemisferio norte).
Para Galápagos, la temperatura del mar estará algo por encima del promedio histórico, consecuentemente, habrá un incremento en el número y la intensidad de las precipitaciones. Esto es extremadamente positivo para las especies terrestres (los pinzones suelen incrementar los eventos reproductivos frente a años normales), y será más difícil para especies marinas (algunas, como los piqueros de patas azules, podrían saltarse un período reproductivo). Nadadores y buzos (tanto SCUBA como buceo superficial) se beneficiarán por agradables temperaturas y generalmente excelente visibilidad en el agua.
Los visitantes podrían experimentar un incremento en lluvias, especialmente en algunas zonas costeras de Perú y Ecuador, y en cierta medida, las islas Galápagos.
Más información, disponible en el Centro de Predicciones del Clima:
http://www.cpc.noaa.gov/products/analysis_monitoring/enso_advisory/ensodisc_Sp.pdf