Y aquí estoy... no sé porqué, pero siempre que me subo a un avión me baja la melancolía; pienso en mi vida, mi pasado, mi futuro.. Como que me conecto con mi yo interno... es raro.. no sabría bien cómo explicarlo... ya llevo más de 5 años viajando por el mundo de manera intensa.. ya no recuerdo cuantos viajes he hecho en este tiempo. 40, 50? Ya ni sé... lo que si sé es que siempre recuerdo y comento a mis cercanos sobre mis experiencias de viaje.
Ahora les voy a contar sobre mi último viaje, el cual estoy realizando en este mismo instante, en el mundo perdido de Galápagos. Me cuesta encontrar una palabra precisa o una expresión perfecta para describirla. Un archipiélago perdido frente a la costa ecuatoriana. Se me vienen a la mente islas volcánicas, vegetación endémica, pequeños pueblos con gente local, pero sobre todo animales, y muchos... Podría decir que es una especie de paraíso del amante de los animales exóticos. Fauna marina de la más diversa (lobos marinos, gigantes tortugas de mar, manta rayas, peces que ya ni recuerdo cada nombre, tiburones y pingüinos, entre varias otras especies) comparten su territorio con miles de aves e iguanas que hacen de este lugar uno de mis destinos favoritos para explorar áreas naturales.
Tengo mucha suerte! Acabo de terminar una estadía de 6 días en las Islas. Tomé 4 noches en el Crucero de Expedición La Pinta, elegido el mejor Crucero de Galápagos el 2009. Lleva solo 48 pasajeros, un verdadero lujo...
Visité un sinfín de islas, vi más animales juntos que en toda mi vida, buceé entre lobos marinos, tortugas, peces y tiburones, hice caminatas donde tenía que mirar el suelo para no pisar sobre alguna iguana y mirar al cielo para que no me cagara un pájaro encima.. No pude parar de disfrutar cada bajada.
Y ni hablar de cuando estaba a bordo del barco. Un servicio muy personalizado, muy buena comida y excelentes vinos chilenos. Mi cabina de primer nivel y gente con la que podía conversar largas horas de cualquier tema interesante que se pusiera en la mesa. Lo pasé INCREÍBLE.. Y para terminar mi viaje a Galápagos, una noche en el Finch Bay Hotel. Playa tropical, buena mesa, visitas a Puerto Ayora, el pueblo local, con sus bares y esquinas llenas de vida y un buen trote hasta la increíblemente bella Tortuga Bay. Mmmmmmm...
Ahora de regreso a Quito. De vuelta a la realidad, aunque solo por un día ya que tomaré un vuelo hacia Perú. Ya les contaré... Lima, Arequipa, Cañon del Colca, Cusco, Valle Sagrado, Machu Picchu, Puno y Lago Titicaca... lo que se me viene Ahhhhhh...
Lo importante para mi es estar atento a cada nueva lección que me da la vida. Creo que soy Uno en Un Millón! Viajar por el mundo por mi trabajo, conociendo nuevos lugares, nuevas caras, nuevas culturas... Qué suerte tengo!